El exilio republicano: la representación de un fenómeno singular

La salida de miles de republicanos procedentes de las ciudades ocupadas por el ejército sublevado tuvo lugar desde los primeros meses de la guerra civil. A comienzos de 1939 salieron los últimos republicanos con destino a Francia, México, la URSS y otras naciones que les dieron acogida con ciertos requisitos y con un trato desigual. Se calcula que del aproximadamente medio millón de exiliados, volvieron la mitad en la primavera y verano de ese año confiados en que nada les pasaría. El resto fue recluido en campos en Francia habilitados a tal efecto, mientras que otros se fueron instalando en sus nuevas residencias. Los que se quedaron en Europa y la URSS participaron en la Segunda Guerra Mundial al lado de los ejércitos aliados, siendo víctimas de la violencia de la Alemania nazi y recluidos en sus campos de exterminio. También hubo quienes acabaron en el norte de África como consecuencia de la Guerra Mundial y en la Resistencia francesa contra los nazis. Aquellos que viajaron a los países iberoamericanos, como México, Chile o Argentina, corrieron mejor suerte. Otro grupo se instaló en Moscú y también en los países de Europa Central y Oriental, especialmente a partir de 1950, cuando la política francesa inició una persecución contra los comunistas españoles residentes en este país.

Con la marcha de los republicanos al exilio España perdió miles de personas de diverso perfil cuyo común denominador era la convicción de que los principios democráticos, la separación de poderes, la educación o la igualdad debían ser las bases rectoras de la convivencia social. Intelectuales, trabajadores, mujeres y hombres de una gran valía personal y profesional desarrollaron sus vidas a partir de entonces fuera de España, privando así a las sucesivas generaciones de españoles de su presencia y contribución a la modernización nacional.

La exposición virtual que presentamos contiene un conjunto de elementos digitales que representan este fenómeno.

Te invitamos a visitarla y a contribuir con información al correo hismedi@uc3m.es.

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HISMEDI